La mujer, de 40 años y residente en Gales, Reino Unido, se «citó» con el hombre en un video chat durante dos años. Desconocía que su «amor» utilizaba una cara falsa diseñada por gráficos computerizados para engañarle y así robarle 35.000 dólares. El defraudador le dijo a la víctima, tras empezar a>>